¿Qué ocurrirá en el mercado turístico cuando abran los hoteles?

 

Cambios en nuestra forma de volar

 

El 11-S cambió por completo nuestra forma de viajar en avión. Las nuevas y exigentes medidas de seguridad y el respeto a un estricto protocolo, cambiaron nuestra forma de hacerlo para siempre.

Sin duda habrá un antes y un después en nuestras vidas motivado por la incursión del coronavirus y posiblemente sea para siempre. Aun existiendo una vacuna, nuestros recuerdos y la sensación de vulnerabilidad e indefensión tras estar confinados no se va a borrar tan fácilmente. Compañías como Emirates, un referente en el transporte aéreo internacional, ya está poniendo en marcha una seria de novedosas acciones para garantizar la seguridad en sus vuelos.

Test rápidos antes del embarque que discriminarán a los que no cumplan con los requisitos sanitarios establecidos, utilización de mascarillas, mamparas entre los pasajeros e incluso la opción de reubicar el asiento central contra dirección, son algunas de las ideas propuestas.

Asimismo, la situación del resto de aerolíneas tampoco presenta una mejor perspectiva. La grandiosa Condor ha sido rescatada por el gobierno alemán que le ha inyectado casi 600 millones de dólares. IAG, ha registrado unas pérdidas de 535 millones tras la operativa en el primer trimestre de 2020, frente a los 135 millones de beneficio del año pasado. Además, British Airways, la compañía nacional inglesa por excelencia ha anunciado el despido de 12.000 trabajadores.

Por otro parte, resulta fundamental organizar el tráfico de personas en su deambular por los aeropuertos, tanto en su salida de casa como en la llegada a destino.

¿Qué medidas afectaran a los hoteles?

En éstos momentos de convulsión esperamos que las mentes más brillantes encuentren las claves de seguridad higiénica que invite al cliente a volver a los hoteles con confianza. Sin duda, se van a producir cambios drásticos.

En principio, el mayor impacto a corto plazo es no poder disponer operativamente de las zonas comunes del hotel al menos hasta julio. Esto hará que los hoteles vacaciones se queden especialmente más afectados al no poder ofrecer sus atractivas instalaciones comunes (piscinas, Spa, gimnasio…)

A su vez el presidente de la Asociación Española de Directores de Hotel (AEDH), Manuel Vegas, recomienda que los establecimientos muestren en un lugar bien visible todos los certificados que acrediten que han sido sometidos a procesos de limpieza y desinfección específicos contra el Covid-19.

De igual manera, aquellos hoteles que dispongan de elementos tecnológicos como online check-in y check-out o keyless para abrir la puerta con el terminal móvil, tendrán otro punto a su favor. Esto hará que el cliente no tenga que esperar para ser atendido en recepción durante el registro o salida. Igualmente, elementos como los purificadores de ozono, y la libre disposición de gel desinfectante y mascarillas, son medidas que suman para que el cliente consiga relajarse en nuestros Resorts.

¿Y qué pasará con F&B y el clásico buffet?

A falta de una legislación específica que llegará pronto, se tendrá que adaptar un sistema a la carta con separación de mesas, posiblemente regulado con turnos de asistencia para evitar aglomeraciones en horas punta. En este punto hay que ver lo que demanda el cliente para ofrecer un producto distinguido, pero entendemos que la normativa no será muy flexible.

¿Cuándo se recuperará el turismo?

Teniendo en cuenta que nuestros dos principales mercados emisores, Reino Unido y Alemania, han recomendado no planificar vacaciones en España debido a la crisis del coronavirus, la llegada del turista internacional está claramente afectada.  Los mensajes han sido claros y contundentes.

Ejemplo de ello ha sido la recomendación del Comisionado de Turismo de Alemania, Thomas Bareiss, que aconsejó no planificar vacaciones fuera de su país o la del Embajador de Reino Unido en Madrid, Hugh Elliot, que manifestó que el miedo entre la población motivará que “los turistas británicos volverán a España pero no en los próximos meses”.

En este caso, peor panorama se les presenta a destinos del Mediterráneo y Baleares, ya el apogeo de la crisis y su desescalada impacta directamente en su temporada alta de verano. En algunos casos ciertos hoteles no abrirán para su temporada de verano al quedar seriamente comprometida y no podrán compensarla con el turismo nacional.

A Canarias, el impacto llegará del mismo modo. La baza a favor es que la temporada alta de las Islas Afortunadas es el invierno. La benevolencia de su climatología frente al frío del resto de Europa es sin duda un factor decisivo de elección de destino.

¿Podemos ser optimistas?

Nuestra respuesta es… ¡Debemos serlo!

Siempre hay que ser positivos, porque el positivismo ayuda a que surjan las ideas y estrategias correctas que contrarrestan el impacto negativo.

Disfrutar de las vacaciones sigue siendo un producto consolidado, necesario y difícilmente prescindible. Con medidas de higiene, seguridad y calidad contundentes España seguirá mostrando su fortaleza turística frente a sus competidores.Además, según una encuesta realizada por LuggageHero, el 77% de los europeos piensan en seguir viajando en lo que queda de año, ahora bien, lo haremos de manera diferente.

Desde Revenueresort.com estamos convencidos que una crisis siempre debe generar nuevas oportunidades, cambios en la estrategia y “blue thinking”, que mitiguen esta situación y que siempre mejoraran los resultados incluso una vez recuperada cierta normalidad. Y aunque la Fase 1 de la desescalada permitirá la apertura de los establecimientos hoteleros, en principio a partir del 11 de mayo, no parece que la situación coyuntural general lo permita.

La mejor estrategia para Resorts a corto plazo, además de flexibilizar las condiciones de cancelación, como ya comentamos en una publicación anterior, pasa por reforzar y fortalecer el canal directo ante la falta de vuelos que alimentan a otros segmentos en destinos puramente vacacionales.

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